


Hay momentos en la vida que son a todo color. Momentos que disfrutas sea cual sea el ángulo, prisma o gafas que uses. Pueden durar, con inédita suerte, años, quizá meses, días; puede que sólo unas horas…pero son maravillosos desde el momento que, encontrándote donde quiera que estés, si cierras los ojos y te escuchas sólo a ti, ocurre algo fantástico: “mente, corazón y espíritu, vibrando al unísono…”; y sin ofrecer resistencia, se dibuja con la mejor de las paletas, una sonrisa casi perpetua, bien sea en el rostro, bien en alma, o bien en ambas.
Otros, sin embargo, son momentos en blanco y negro. Momentos duros, exigentes, de retraimiento. Momentos en los que tienes que lidiar con una personita desdibujada y que está teñida con un exceso de matices en una interminable escala de grises. En el peor de los casos, pueden durar años, meses, con suerte horas, en los que te preguntas qué ocurrió, en los que la única certeza que tienes es que tu yo real está cautivo. Y por desconcertante que parezca, si logras aislarte del exterior y mirar sólo en tu interior, la sabiduría del camino recorrido te conduce hasta esa paz que te libera y prepara para tu regreso. Una paz que sólo tú conoces y que si eres inteligente, sientes la fortuna que supone encontrarla y sentirla, interiorizarla. Sin dolor, o con él, cuando la lección es aún mayor. Y cuando estás preparado, vuelves, más sabio, no siempre más fuerte, pero sí consciente de que nada es perpetuo. Ni el color, ni el blanco y negro.
Y por ultimo, aún hay un tercer tipo. Los días de color con filtro. Los días en que los “raritos” (todos mis colegas con ER) creo que con mayor frecuencia vivimos…Días en los que, aún dispuesta a disfrutarlos, miras de reojo todo cuanto sucede a tu alrededor y, cómo no, en tu interior. Te escuchas a cada momento. Te permites o no improvisar, según el valor que le eches. Según tu inconsciente decida. Días en los que contabilizas esfuerzos, emociones, risas, alegría y también disgustos…has inventado ya mil inventos para que todo salga bien: yo y mis cucharitas de energía, yo y mis saquitos de lastre, mis deberes de mañana, mis Nunca+, mis Sí-o-Sí..
Y descrito este abanico…aquí me encuentro 🙂🙃🙂…disfrutando al máximo de la paleta de colores que me rodea, aplicando filtros si es preciso, y volviendo al Black&White cuando la vida me depara un nuevo aprendizaje. Resumiendo:…Viviendo!🤗🤘🏼😎😓🤪😵💫🤩🧘🏽♀️🌳
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